La Playa de la Duquesa vive pegada a su puerto deportivo, y eso lo define todo: amarres, veleros, terrazas con clientela británica e irlandesa, y una playa resguardada donde el mar casi nunca se pone bravo. Es el punto con más ambiente nocturno de todo el municipio de Manilva.
Cómo llegar
Por la A-7, salida 146, siguiendo indicaciones a Puerto de la Duquesa. Hay aparcamiento gratuito en las inmediaciones del puerto y zona de pago dentro de la marina. A pie desde Sabinillas son unos veinte minutos por el paseo marítimo.
Servicios disponibles
- ✓ Socorrista en temporada de baño
- ✓ Chiringuitos y restaurantes del puerto
- ✓ Duchas y aseos públicos
- ✓ Alquiler de hamacas y sombrillas
- ✓ Aparcamiento gratuito y de pago
- ✓ Puerto deportivo: alquiler de embarcaciones, escuela de vela, salidas de pesca
- ✓ Acceso adaptado
El puerto
El Puerto Deportivo de la Duquesa tiene cerca de 300 amarres y es la base náutica del extremo occidental de la provincia. Desde aquí salen excursiones en barco, salidas de avistamiento de delfines hacia el Estrecho, alquiler de motos de agua y clases de vela. También es el mejor sitio de la zona para cenar mirando al mar.
Cómo es la playa
Unos 800 metros de arena oscura, protegida parcialmente por el dique del puerto, lo que se traduce en aguas tranquilas casi todo el año. Entrada progresiva y buen mantenimiento. Es una playa cómoda para familias y una de las mejores opciones del poniente cuando el levante pone el mar movido en Estepona o Marbella.
Historia a pie de arena
Junto a la playa se conserva el Castillo de la Duquesa, fortificación del siglo XVIII levantada para vigilar la costa, y a su lado un yacimiento romano con restos de una factoría de salazones y unas termas. Ambos son visitables.